Josep Maria Herms i Canellas

josep maria herms i canellas

Motril 800 años de nuevas tecnologías

Esta semana pasada el Ayuntamiento de Motril ha abierto el Centro de Interpretación del Cerro del Toro. La apuesta por algunos organismos por el desarrollo del turismo cultural demuestra ser de nuevo una inversión de futuro. Motril, una ciudad turística que podría pasar los años invirtiendo sólo en el desarrollo de la paella, el pescadito, la playa con nevera de camping y los patinetes a pedales, está realizando un esfuerzo por cultivar la cultura autóctona mediante el uso de las nuevas tecnologías y las estrategias de interpretación del patrimonio, sin abandonar el turismo tradicional de sol y playa.

Como dice mi amigo Toni Marín, si “en América han conseguido hacer de algo tan primario (y circunscrito solamente a los EEUU) como el a algo universal y que vende en todas partes”, ¿qué podemos hacer nosotros con nuestro patrimonio?

Esta apuesta pues, ha llegado y no tiene derechos de autor ideológicos: ayuntamientos de izquierdas y derechas ya se dan cuenta de lo importante de valerse de las nuevas estrategias que ofrece el mercado, el uso del marketing, las nuevas tecnologías y la intervención patrimonial. Y a su vez empezar a apartar la idea de los talibanes de la cultura: que el patrimonio debe ser algo intocable, sólo para mentes “privilegiadas”. Evidentemente, no lo dicen así, pero argumentan que la intervención de la cultura como “producto” equivale a prostituirla y banalizarla. Cada día que pasa estos argumentos caen por su propio peso.

¿Qué sabía un turista de la cultura minera de Motril? ¿Qué sabían, incluso, algunos de sus vecinos? Este fin de semana han pasado por las cuevas del Cerro del Toro más de 500 personas de las cuales, ¿cuántas podrán conocer y explicar parte de su historia y su cultura? Aunque sea por cálculo de probabilidades, muchas más que hasta hace tres días.